Mascarillas caseras para la cara según el tipo de piel

Las mascarillas caseras para la cara que podemos usar según nuestras necesidades varían por cosas como el tipo de piel con el que contamos. Para comprender que se llama por tipo de piel, básicamente hablamos de tres conceptos o tres tipos de piel; la piel normal, la piel grasosa y la piel seca.

El tipo de piel normal es aquella que no es grasosa, ni tampoco seca. Básicamente es una piel que puede resistir cualquier tipo de mascarilla sin llegar a generar un exceso de aceite en la piel o llegar a quedar con irritaciones como si sucedería con una piel seca.

La piel grasosa es aquella que produce un exceso de aceite natural en la capa externa de la piel. Esta piel también es más propensa a generar problemas como lo es el acné.

Por el lado de la piel seca, esta es mucho más delicada que el resto, por lo que si usamos cualquier tipo de ingrediente para nuestros tratamientos de belleza, es posible que se generen problemas como irritación, por consecuencia, solo se pueden usar elementos que no dañen la capa superior de nuestra piel en caso de que se cuente con este tipo de piel.

Mascarillas caseras para la cara todo tipo de piel

Mascarilla de huevo: Para la primera de las mascarillas caseras para la cara, debemos separar 2 claras de huevos y ponerles en un recipiente, luego agregaremos 2 cucharadas de yogurt natural. Mezclaremos y luego se extenderá en nuestra cara. Le dejaremos aplicada durante unos minutos, para luego enjuagar con agua tibia. Terminaremos lavando nuestro rostro con agua tibia.

Mascarillas caseras para la cara

Mascarillas caseras para la cara

Esta mascarilla en la piel se puede aplicar cada 15 días. Las principales ventajas de esta mascarilla casera es que se lograra un rejuvenecimiento, hidratación y se removerán eventuales manchas en la piel

Plátanos y miel: La segunda de las mascarillas para la cara recomendada, es una que nos pide mezclar el puré de plátano generado con una de estas frutas maduras, junto con una cucharada de miel, para luego agregar un par de gotas de jugo de naranja o limón. Mezclaremos y aplicaremos en el rostro y cuello donde quedaran por 15 minutos y luego enjuagaremos con agua fría, para terminar de limpiar la piel con un paño caliente.

Este tratamiento facial se recomienda aplicar cada 15 días.

Mascarillas caseras para la cara grasosa

Las siguientes mascarillas caseras para la cara grasosa pueden tratar múltiples problemas que son causados por el exceso de grasa o aceite en la piel, problemas en donde se incluyen al acné, puntos negros, manchas y líneas finas. Aunque puede tomar cierto tiempo de constancia para que el tratamiento logre el efecto que deseamos, estas mascarillas destacan porque se encuentran libres de químicos.

Mascarillas de frutas; Para las siguientes mascarillas caseras podemos usar tomates y papayas. Estas frutas beneficiaran a nuestra piel de muchas maneras. Son ricas en vitamina C y cuentan con lo que se conoce como aceites astringentes que son beneficiosos para quienes cuentan con una piel grasa.

Mascarilla de tomate para piel grasa

Las mascarillas de tomate son muy eficaces en la disolución del aceite extra, a la vez que reducen el tamaño de los poros grandes. Hay que considerar que un tomate cuenta con propiedades astringentes naturales que le hacen perfectos como un tratamiento para la piel grasa.

Para esta mascarilla de tomate, necesitamos generar un puré con un tomate rojo, el cual debe ser aplicado en nuestra cara durante 15 minutos. Se puede aplicar esta mascarilla casera tres veces por semana dependiendo de nuestras necesidades.

Esta mascarilla es idea para tener una piel sana, tonificada y sin defectos, especialmente porque es capaz de reducir la aparición de manchas y cicatrices vinculadas con el acné.

Mascarilla de papaya para piel grasa

Mientras que la papaya se puede adaptar a prácticamente todo tipo de piel, quienes cuentan con una piel grasa son quienes más se benefician de su uso. Una mascarilla de papaya es capaz de eliminar el exceso de sebo en la superficie de nuestra piel. También cuenta con enzimas que ayudan a generar un tratamiento de exfoliación.

El usar una mascarilla de papaya de manera regular en nuestra cara hará que la piel luzca más joven, se tengan menos arrugas, se eliminen las células muertas de la piel y se reduzca la decoloración.

Para generar una mascarilla simple, solo debemos tomar unos trozos de papaya en un recipiente para generar un puré y aplicar en nuestra cara y cuello. También se pueden agregar unas gotas de limón a esta mascarilla que puede ser aplicada una vez a la semana.

Mascarillas caseras para la cara sensible

Mascarilla de aguacate con miel: Esta es una gran mascarilla para quienes cuentan con una piel seca y sensible. El aguacate y el aceite de coco proporcionan humedad, mientras que la miel se encarga de curar las áreas inflamadas.

Ingredientes
Medio aguacate maduro
Dos cucharadas de miel
Media cucharadita de aceite de coco

Lo primero que debemos hacer es generar un puré con el aguacate hasta que quede con una consistencia suave y cremosa al tacto, para luego mezclar con el resto de los ingredientes. Aplicaremos la mascarilla en la cara, evitando que caiga en la zona de los ojos y dejamos en la piel por cerca de 10 a 15 minutos, no más. Limpiaremos nuestra piel con un paño húmedo, se recomienda con agua tibia y enjuagaremos nuestra cara con un poco de agua tibia, nunca caliente, ya que el agua caliente puede secar aún más nuestra piel.

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