Como generar un exfoliante casero para la cara

Un exfoliante casero para la cara puede ser una buena solución para múltiples problemas, por ejemplo, cuando deseamos mantener nuestra piel limpia y brillante o porque necesitamos de una para generar un tratamiento casero para la piel en casa.

Por lo general, un exfoliante es necesario dentro de cualquier régimen de limpieza de cutis casera, aunque también puede ser una buena solución cuando se tiene algún problema en la piel como lo es el acné. Independientemente de que es lo que estamos buscando, las siguientes mascarillas caseras nos pueden ser de ayuda cuando deseemos exfoliar nuestra cara en casa.

Exfoliante casero para la cara con aspirina

El primer exfoliante casero para la cara es uno que se genera con uno de los medicamentos más comunes de venta libre en cualquier farmacia. Esta mascarilla es ideal cuando necesitamos deshacernos de algunas manchas molestas.

Lo que debemos hacer machacar una aspirina y esta se deberá humedecer con un poco de agua. Aplicaremos la pasta sobre las zonas que se están viendo afectadas ya sea por el acné o manchas y dejaremos reposar por un par de minutos antes de lavar nuestra cara con agua y jabón. Este tipo de exfoliante será capaz de reducir el enrojecimiento, además de que calmara el ardor que se puede estar sintiendo.

Exfoliante casero para la cara

exfoliante casero para la cara

Si vemos que las imperfecciones del rostro como una eventual espinilla persiste, se deberá repetir el procedimiento tanto como sea necesario hasta que los problemas desaparezcan de nuestra hermosa piel.

Miel con azúcar: Este es un verdadero clásico cuando se habla de exfoliantes caseros. Lo que se busca con este tipo de exfoliante, es que gracias a las características de la miel, las células muertas de la piel se peguen a los residuos de la miel y el azúcar, además, como antes fue señalado, si estamos sufriendo de algún problema como lo puede ser el acné, la miel al tener propiedades capaces de eliminar infecciones, estos problemas que irritan nuestra piel, deberían verse disminuidos.

Lo que necesitamos es mezclar una cucharadita de azúcar con dos cucharaditas de miel, el resultado será una pasta con una consistencia granulada. Haciendo uso de nuestros dedos, aplicaremos esta mezcla por todas las zonas que deseamos exfoliar, siempre haciendo un movimiento circular. Una vez que terminemos de exfoliar las zonas con problemas, lavaremos nuestro rostro con agua fría. Esto se puede hacer entre una a dos veces por semana.

Aceite de oliva para hidratar: Bueno, la idea de aplicar un poco de aceite a la cara para tratar problemas como el acné nos puede suena un poco loco, sin embargo, el aceite de oliva es beneficioso en estos casos. Lo que se debe hacer es generar una pasta al mezclar 4 cucharadas de sal, junto con 3 cucharadas de aceite de oliva. Se vierte la mezcla en nuestras manos y dedos para aplicar alrededor de nuestra cara. Se dejara sobre la piel por cerca de un minuto o dos, luego enjuagaremos haciendo uso de agua tibia y jabón. Esto se aplicar diariamente durante una semana, para luego reducir su uso a dos o tres veces por semana. Se debería ver una notable mejora en la condición en general de la piel.

La sal se encarga de limpiar los poros por medio de la exfoliación, mientras que el aceite de oliva restaura la humedad natural de nuestra piel.

Leave a Reply